Cuando el negocio crece, el daño también.
Juegos de azar y apuestas
Los juegos de azar y las apuestas ya no están en un casino: están en el celular, 24/7, con publicidad constante y diseño digital altamente persuasivo.
Se estima que el 1,2% de la población adulta vive con trastorno por juego, pero el daño va mucho más allá: por cada persona con juego problemático, al menos seis más (familiares, parejas, hijos) se ven afectadas.
El sector proyecta ingresos globales cercanos a 700.000 millones de dólares. Y una realidad incómoda: una minoría de jugadores genera la mayoría de los ingresos, a partir de pérdidas sostenidas.
¿Por qué esta es una batalla KIWI?
Porque cuando una actividad:
- Se normaliza a través del deporte y la cultura,
- Se acelera con tecnología y algoritmos,
- y se regula con autorregulación fallida,
Se convierte en un problema de salud pública, no en entretenimiento inocente.
Los daños incluyen: depresión, ansiedad, suicidio, violencia doméstica, endeudamiento, ruptura familiar, desatención de niños y blanqueo de capitales.
En KIWI no hablamos de “controlar impulsos individuales” sin contexto.
Hablamos de proteger a las personas de sistemas diseñados para que pierdan.
Lo que defendemos
- Prohibición de publicidad, promoción y patrocinio, especialmente en deporte.
- Regulaciones universales , límites obligatorios de pérdidas, pausas, autoexclusión real.
- Prevención poblacional antes que tratamiento tardío.
- Políticas públicas e investigación libres de interferencia del sector.